lunes, 22 de marzo de 2010

En el baño

Lo citó en un lugar grande, de esos que todos en el mundo conocen; era un restaurante muy fino, más de lo que podía pagar.

Llegaría a las ocho de la noche, casi dos horas después de lo que él llegó, mientras esperaba para entrar se imaginaba muchas cosas y se preguntaba otras tantas; no se veía comiendo frente a ella y solo imaginarlo le erizaba la piel, tenia miedo pero éste se ahogaba en la tremenda felicidad que sentía.

Sentado en una banca frente al lugar de reunión se miraba los zapatos y recordaba el primer día que la vio, recordaba la primera vez que tuvo oportunidad de hablar con ella, no habían pasado ni dos semanas de aquel momento y ya la había invitado a salir, pero tenía miedo de su avasalladora belleza y este era mayor a cada momento, cuando recordaba su rostro, su cabello, su figura y esa mirada que lo enamoró desde el primer momento; se sentía casi sucio, como revolcado en lodo y de pronto se creyó el mas feo y el mas tonto, el miedo era tal que se levanto de la banca y corrió desesperado con la sola imagen en su cabeza de su propia fealdad, de su torpeza.

Llegó a casa y temeroso miro el reloj, eran las ocho en punto; la imaginó llegando al restaurante, la imagino alegrándose por no tener que encarar a tan desagradable tipo, la recordó alegrándose cuando la invitó al restaurante, la recordó diciéndole lo mucho que había esperado que la invitara; miró el reloj, las manecillas marcaban la hora de su fracaso se dio la vuelta y se encerró en el baño.

miércoles, 10 de marzo de 2010

Mal

Y le dijo que no le importaba, con odio en sus labios le destrozo el alma, su actitud cínica y miserable no cedía ante el llanto, ese llanto de dolor e impotencia; sus ojos no dejaban de mirar apaciguados por el dolor y todos los que ahí estábamos no pudimos dejar de sentirnos mal, nunca creímos ver tal cosa, nunca pensamos que llegaría a tanto, pero no fue suficiente, el río de ira y dolor nos atrajo a todos y matamos lo poco que teníamos, cambiamos la paz por guerra y atropellados nos levantamos como el máximo poseedor de la verdad ¡QUE ASCO!

Y el llanto no paraba, nadie se detuvo, todos rompimos el compromiso y descaradamente dejamos las lágrimas seguir.

viernes, 19 de febrero de 2010

La mirada definitiva

Encendió un cigarrillo y continuó caminando esa fría noche de invierno. Entre el bullicio de la gente y los colores de los puestos de comida logró ver una figura resaltada por las luces de la noche. Una gabardina escondía un vestido ligeramente largo, ajustado con mesura a la delicada figura; unas zapatillas negras y una oscura cabellera sujeta con un broche morado.

Lo maravilló ese gesto en su rostro, una completa serenidad ante las carcajadas desencajadas de sus compañeras, y de pronto se sintió contento entre la multitud chillona y atosigante que parecía no querer dejar un espacio libre de gritos; se sintió feliz cuando sus miradas chocaron, cuando por un momento esos ojos serenos se posaron en los suyos, cuando el gesto lentamente cambio hacia él, se sintió feliz cuando por un momento se miro en ella, cuando por fin estuvo en ella.

Y los colores seguían ahí, y las luces permanecían iguales, y las risas opacaban el sonido de su voz que regresaba al gesto de sus compañeras, y para siempre dejó en ella la mirada definitiva, una mirada correspondida.

Apagó su cigarrillo a medio terminar en esa fría noche de invierno. Entre el bullicio de la gente un sonido delicado lo sobresaltó, se dio la vuelta y contemplo esa figura y al tiempo escuchó de esos labios una dulce melodía: En esta noche fría la muestra más grande de amor ha sido tu mirada y la mía.

miércoles, 10 de febrero de 2010

Pensamientos de unos meses


Entre teorías sobre la mirada, historia nazi, Biología y Fromm ha pasado un buen rato de lecturas y reflexiones

Nunca me había dedicado a pensar, por ejemplo, en la existencia de una fuerza metafísica que pudiese resolver todos los problemas psicológicos o que por el contrario fuera la causa de todos ellos; debo decir que no le creo a Fromm cuando sugiere que el amor es la respuesta a los problemas de la existencia y le creo menos cuando dice que amar mal es el gran problema de la humanidad.

Por otro lado supongo que el amor es importante, tanto que sin él se cometen atrocidades tales como las practicadas por los nazis y todos aquellos que aprovechando la vulnerabilidad de unos mantienen y hacen sentir el terror con fines de dominación.

Yo supongo que el amor es importante, que es necesario en diferentes niveles y que aquellas aberraciones fueron resultado de una especie de necesidad de poder, nunca de amor a la patria; es sorprendente pensar que muchos de los mas grandes genocidas murieron de formas tan tranquilas y naturales sin la mas mínima demostración de arrepentimiento, no sugiero muerte violenta para ellos, mas bien pienso que se vuelve natural en el hombre ser cada día menos sensible al dolor ajeno.

Teorías dicen que siempre podemos saber qué esta pensando alguien sin necesidad de preguntar, que la subjetividad es un mito o un error filosófico, que la asimetría entre lo que yo se de mí y lo que los demás saben de mí es sólo un problema imaginario, yo dudo que lo sea, siempre creo que se mas de mí de lo que saben todos allá afuera, pero cuando uno se encuentra por ejemplo con teorías (y prácticas) que dicen poder descubrir cuando alguien miente, empiezo a dudar de mi asimetría, que si miras hacia arriba mientes pero si miras hacia abajo recuerdas; el punto es que siempre suponemos que estamos ocultos tras una barrera corporal que no dice nada que no queramos decir y que se mueve por voluntad de un duende en nuestro interior que denominamos alma, mente, Yo, etc. Es una forma de explicar cosas, cosas que no siempre son fáciles de entender.

Últimamente he retomado mi viejo gusto por la Biología y la Química, estas disciplinas me ayudaron mucho a entender procesos que no entendía, cambios que están ahí pero que se tornan desestimados, aspectos humanos que se creen místicos pero que son azarosamente químico-biológicos.

Pues entre esto anda mi cabeza. Tema de tesis creo por fin tenerlo, tarde, lo admito, pero como dice el dicho: mas vale tarde que nunca.

jueves, 4 de febrero de 2010

...

They say that one has to be the best friend of your girlfriend.
I will no longer start in revers...

jueves, 28 de enero de 2010

No permita que me quede solo

En la inmensidad de la soledad se sentía acompañado, ni por un momento se percato de que su fin se acercaba; estaba ahí solo, jugando con una piedrita en el piso seco y cuarteado, soñando, dándole vida a ese pedazo de tierra; lloraba pero no lo sabia, estaba sumergido en el mas alegre sentimiento, sentía sus manitas frías, sus pies descalzos, su ropita rota y sucia.

En un instante el viento lo golpeo derribándolo despiadadamente, pero no le importo, era parte del juego en el que estaba inmerso.

A la piedrita, a esa, a la que se aferraba, a la que le había dado vida convirtiéndola en un Capitán fuerte y capaz, a ella, le habían encomendado una misión:

Capitán -Decía con una vos ronca que se perdía entrecortada por el llanto- ¡No permita que me quede solo!

Y el Capitán obedeció, ni por un instante a pesar de su condición seca y muerta se desprendió un grano de arena de sus manitas lastimadas.

El viento traía la muerte, aquello que habían terminado con todo estaba próximo, pero no le importaba, no estaba solo, tenia de su lado al más fiero defensor de arena, tenia de su lado la sensación de compañía, tenía a un lado a su familia sin vida.

Y la muerte por fin llegó, ahí derrumbado por el frió quedo su cuerpo, sonriente aferrado al pedacito de tierra seca que por fin se desmorono con el viento.

jueves, 21 de enero de 2010

No podía dejar de mirar

En su delirio creía ver desvanecerse de la navaja el filo -como la cera se derrite con el calor de la llama- mientras ésta acariciaba el cuello de su amada, pero no podía hacer nada y las risas y burlas lo desquiciaban, tenia miedo de lo que veía y terror de pensar el inevitable futuro al que se enfrentaría. La misma navaja que chorreaba la rojiza sangre de su querida compañera le daría el final más cruel que pudiera existir.

Pero no podía dejar de mirar y la escena se repetía vez tras vez como si nunca fuera a terminar su martirio, una cadena de eventos interminables: la navaja en su cuello, el filo brillante, la sangre corriendo por el metal destellante y otra vez la navaja en el cuello. Pero no podía dejar de mirar, la expresión que ella tenía en el rostro era de un temor tan agobiante, de una necesidad alterada de dejar de sentir; ese sentimiento, ese rostro le enchinó la piel. Y con un lento y doloroso quejido ella dejo de existir y con ese doloroso y terrorífico quejido él quitó la navaja del cuello de su amada y limpio la rojiza sangre del metal brillante.