Generar una filosofía comprometida con su entorno es una tarea diaria, aquel que se considera filósofo tiene como principio motor su actuar en el mundo, no es cuestión de carreras e instituciones ni mucho menos de lecturas o pensamientos sino de acciones.
La filosofía es vida en toda la extensión de la palabra, hablar de filosofía no es hablar de Heidegger o Platón, hablar de filosofía es hablar del actuar para vivir, de saber para vivir. Un entrenamiento correcto en esta disciplina depende más de la actitud ante la vida que de un sistemático y a veces aburrido rigor académico...
1 comentario:
No me jodas las malditas pelotas, lo sabía, debí estudiar la carrera de leyes, bien me lo decía mi madre. jajajaja
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